Cuidado con la luz azul, aumenta enfermedades visuales

Cuidado con la luz azul, aumenta enfermedades visuales

Según el estudio Digital Eye Strain Report 2016 realizado por el Vision Council, casi 90 por ciento de los adultos utilizan dispositivos digitales por dos o más horas al día y algunos sugieren que la exposición a la luz azul es peligrosa.

La luz azul es una parte del espectro de la visible, su longitud de onda se sitúa entre 460 y 482 nanómetros, es la luz de alta energía apenas más allá de la luz ultravioleta potencialmente dañina. La luz azul se transmite normalmente a través de los medios oculares a la retina, ya que es luz visible y nuestros ojos están diseñados para recibirla, desencadenando el proceso visual que conduce a la visión.

Una gran cantidad de evidencia experimental y clínica durante hace 25 años aproximadamente muestra que la luz UV puede ser perjudicial para la visión y contribuir a enfermedades tales como cataratas, pterigio o tumores en la parte frontal del ojo y quizá degeneración macular. La mayoría de los lentes de gafas de sol y lentes de contacto han sido desarrollados para bloquear la luz UV.

Los bombillos fluorescentes, los faros de alta intensidad y otro tipo iluminación LED emiten mayor energía de luz azul que las bombillas incandescentes tradicionales, causando mayor exposición a la luz azul que la que se recibía antes. Los dispositivos digitales, tales como pantallas de televisión, monitores, teléfonos móviles y las tabletas también emiten niveles significativos de luz azul, los cuales ponen más presión sobre el sistema de enfoque del ojo, que los materiales impresos.

¿ES LA LUZ AZUL DAÑINA PARA LOS OJOS?

La fatiga visual digital se refiere a la visión borrosa y otros síntomas tales como ardor, rasquiña o lagrimeo de los ojos, asociados con el uso prolongado de dispositivos digitales. La fatiga visual digital conduce a la resequedad de los ojos y añade tensión sobre los músculos que ayudan a la acomodación del ojo. Cuando mirando a un dispositivo digital, el ojo no parpadea con la frecuencia necesaria y esto causa la evaporación de la película lagrimal que protege la superficie ocular, se siente irritación, ardor y rasquiña.

Al visualizar dispositivos digitales, los ojos están mirando a una imagen pixelada que se alterna rápidamente o parpadea varias veces por segundo. Es mucho más difícil para el sistema visual para mantener un enfoque nítido y consistente en una imagen electrónica en comparación con una imagen intensa.

Según Natalia Gutiérrez, gerente de Óptica Alemana, “Hay numerosos lentes oftálmicos disponibles para bloquear selectivamente la luz azul de alta energía que contribuye a la fatiga y a la tensión sobre el sistema de acomodación del ojo. Para las personas que pasan muchas horas frente a un computador u otro dispositivo digital, estos lentes pueden proporcionar alivio y confort”.

“Para mantener aún más cómoda la visión durante el uso de dispositivos digitales, es importante utilizar la regla 20/20/20. Por cada 20 minutos de uso de dispositivos digitales, mirar hacia otro lado durante 20 segundos centrados en algo 20 pies de distancia. El uso de lágrimas artificiales o gotas lubricantes también puede aliviar algunos síntomas de la resequedad” concluye la gerente.

Hay algunas investigaciones preliminares de laboratorio que utilizan modelos animales que sugieren que la exposición a la luz azul excesiva puede dañar algunas capas de células sensibles de la retina. Sin embargo, en el momento actual no hay evidencia clínica que relacione la exposición a la luz azul de los dispositivos digitales con alguna enfermedad ocular.

La relación entre la degeneración macular y otras enfermedades de los ojos con relación a la luz azul es una gran incógnita. Los principales factores de riesgo de estas enfermedades de los ojos son la edad, factores genéticos, la luz ultravioleta, el tabaco y la mala nutrición más que el uso de dispositivos digitales.

Uno de los beneficios fisiológicos de la luz visible, la luz azul específicamente, es la relación con nuestro reloj circadiano interno. Como parte del ciclo sueño / vigilia, la luz azul activa la supresión de la melatonina en el cerebro, que nos mantiene despiertos. Esto nos dice cuando estamos cansados o deberíamos estar despierto.
Es importante desactivar los dispositivos una o dos horas antes de irse a la cama para desencadenar la liberación de melatonina, dándole la oportunidad de incrementarse justo antes de quedarse dormido en un sueño profundo.

¿POR QUÉ DEBE PROTEGERSE DE ELLA?

Últimamente, se habla mucho de la luz azul, sobre todo del peligro potencial que supone para la retina la luz azul-violeta y su relación con varias de las enfermedades visuales, entre ellas la DMAE. Es por esto, que el profesional de la salud visual debe tener en cuenta estos aspectos en su consulta para explicarle al paciente sus efectos nocivos y, así mismo, que esta luz es necesaria para la salud.
 
 ¿POR QUÉ LA LUZ AZUL-VIOLETA ES NOCIVA?

Aproximadamente el 25% de la luz blanca visible es de color azul. Dentro del espectro de rayos azulados que la componen, existen diferentes tonos, con una longitud de onda diferente. No todos los rayos de luz azul son perjudiciales para nuestra salud:

• La luz azul-turquesa, tiene importantes beneficios para la salud. Se encarga de “poner en hora” el reloj biológico, que regula los ciclos de sueño/vigilia, la temperatura corporal y, también, los procesos cognitivos y de memoria. Estos rayos también son importantes para la correcta percepción de los colores y para tener una buena agudeza visual como parte de la luz visible.

• La luz azul- violeta es la que tiene la longitud de onda más corta y, por lo tanto, es la que más energía tiene. La luz azul-violeta o luz visible de alta energía, puede provocar fatiga y estrés visual, además de la aparición precoz de la DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad), una de las principales causas de ceguera en el mundo.
 
 ¿EN DÓNDE SE ENCUENTRA LA LUZ AZUL-VIOLETA?

La luz azul-violeta está presente en todos los ambientes en los que nos encontramos. El sol es la mayor fuente de luz azul así que en exteriores estamos completamente expuestos a ella. Por el contrario, en interiores la podemos encontrar en las luces led, lámparas de haluro metálico y en todos los dispositivos electrónicos que manejamos diariamente como: el televisor, los computadores, las tabletas y los celulares. El uso de estos dispositivos se ha multiplicado en los últimos años y teniendo en cuenta que se usan en distancias cortas, muy cerca de los ojos, se aumenta el grado de exposición.
 
¿CÓMO PROTEGER TUS OJOS DE LA LUZ AZUL-VIOLETA?

Hay varias cosas que debemos tener en cuenta para mantener tus ojos a salvo de las emisiones de luz azul-violeta:

Hay diferentes opciones que se han venido desarrollando en lentes con diferentes tecnologías para proteger nuestros ojos adecuadamente de esta luz dañina:
 
• Podemos encontrar en el mercado los lentes Crizal Prevencia, son lentes antirreflejo que bloquean el 20% de la luz azul nociva, reduciendo el índice de muerte celular en la retina en un 25%.

• Los lentes Eyezen diseñados para la vida digital, relajan y protegen los ojos de la constante exposición a los dispositivos electrónicos. Estos lentes cuentan con la tecnología Eyezen Focus que reduce la fatiga visual y mejora la legibilidad de los caracteres pequeños. También, integran la tecnología Light Scan® que filtra la luz azul-violeta reduciendo el deslumbramiento, mejorando el contraste y ayudando a prevenir el envejecimiento precoz de tus ojos.

• La familia de lentes fotosensibles Transitions, con beneficios desde ayudar a filtrar la cantidad adecuada de luz que ingresa a los ojos, reducir el deslumbramiento, mejorar el contraste y la percepción de los colores hasta reducir la exposición a la luz azul-violeta beneficios que se obtienen tanto en interiores como en exteriores para que podamos disfrutar de una visión segura en el presente y en el futuro.

Según el Doctor Hernán Salazar Director Científico de Óptica Alemana: “mantener una alimentación saludable es fundamental. Los alimentos ricos en antioxidantes protegen a los pacientes de la DMAE. Los alimentos ricos en luteína y zeaxatina ayudan a tener una visión más saludable. La luteína se encuentra en el kiwi, las uvas rojas, el calabacín y la calabaza. Las naranjas, el melón dulce, el mango y la papaya son ricos en zeaxatina. Mientras que, el maíz y las verduras de hoja verde, como el brécol, las espinacas o los guisantes verdes, contienen tanto luteína como zeaxatina”.

“Por último, la visita al especialista de la salud visual, por lo menos una vez al año, garantiza un cuidado adecuado de la salud visual y él es quien recomendará los lentes adecuados de acuerdo a las necesidades específicas del paciente”. 

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