El Jodario

Pedorrera

El país anda mal. El exceso de ventosidades expelidas por su propio vientre nos hace pensar en la pedorrera de El Quijote. Por aquellas épocas de Cervantes no existía la trimebutina. Por estos días, cuando se comprueba desde Estados Unidos que la justicia colombiana ha estado tarifada, hay que buscar el remedio y no seguir haciendo aspavientos sobre lo que hace rato sabíamos todos los colombianos y nos cansamos de repetir en esta columna. Es probable entonces que volvamos a pedir una constituyente para reformar la justicia que entre el Congreso y el gobierno no  dejaron reestructurar aquella vez que ya olvidamos. Quizás hasta Santos y su ministro de Hacienda se pongan de acuerdo en nuevos cupos indicativos y convencen a los senadores y representantes que les aprueben la medicina milagrosa que curará las entrañas del país.

No lo se. Pero el paso de los años construyendo columnas y novelas tratando de analizar la manera como nos comportamos, me lleva a tener esperanza de que por algún lado aparecerá la sensatez para corregir lo evidente. Fuimos capaces de salir de la Patria Boba. Nos inventamos con Núñez la Constitución del 86 para salir del desorden del liberalismo radical. Soportamos el golpe de estado de Rojas Pinilla para escapar de la ignominia repetida de la violencia .Fuimos capaces de construir el Frente Nacional. Y para honor y gloria de Carrillo y Gaviria, salimos con la séptima papeleta y le abrimos la puerta a la Constitución  del 91, la más costosa de nuestra historia.

A alguien se le tiene que ocurrir una salida. Alguien tiene que hacer el papel que hoy buscan recetando la trimebutina para curar la pedorrera moral que nos avasalla.

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Endeudados hasta el cogote

Cualquier buen administrador  tiene una regla sagrada frente al endeudamiento a que puede llegar la empresa a su cargo: no puede dejar que los costos del servicio de la deuda  ( intereses, comisiones etc) sean mayores al 15% de sus ingresos. Si supera esa cifra, se prenden los bombillos de alarma. Y si por desgracia se pasa del 20 por ciento, de fijo se totea.

Pues bien, en una juiciosa lectura que nos ha orientado J Enrique Ríos desde su portal económico, se puede llegar fácilmente a la conclusión de que  en el Presupuesto presentado por Santos y Cárdenas al Congreso ,el servicio de la deuda está calculado en el 22 % . Si los economistas hubiesen seguido analizando cifras y obteniendo de ellas resultados y no se hubiesen pasado todos al gremio de los apostadores ,y en vez de gastar el tiempo haciendo cábalas sobre cual va a ser el Pib, cual precio del dólar,cuál el de la inflación, se pusieran a estudiar la razón de ese endeudamiento descomunal, ya podríamos hasta haber encontrado los culpables y  la solución.

Pero como al mismo tiempo los almacenes de grandes superficies han discretamente ordenado a sus administradores que no aumenten más sus inventarios y el país, asustado por la RTO, el Iva al 19 ,la Ley de Licores y el Código de Policía, frenó el gasto y le disminuyó los ingresos al estado, el tamaño de la deuda se vuelve un fardo para el próximo presidente. Esperar que Cárdena admita que se equivocó es tan imposible como esperar que Minminas reconozca la torpeza de haber criminalizado la minería para complacer a los ambientalistas, (que reemplazan por estas épocas a los comunistas conque nos asustaron en nuestra infancia) .Y tener esperanza en que Santos y su discretísimo Director de Planeación adopten una medida o le exijan al DANE que digal a verdad, es un imposible metafísico.

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En el ojo ajeno

En Colombia caemos con asombrosa facilidad en la exageración de algunas “investigaciones mediáticas” y contribuimos con la escandalera a pasar por alto las protuberantes. Como diría la Biblia “ miramos la paja en el ojo ajeno y no vemos la del propio”
 
Por andar escarbando en las consecuencias del pago de las intrigas del Noño para que prolongaran la carretera de Gamarra a Ocaña, hemos dejado pasar sin ninguna investigación mediática la actuación, por lo menos atrevida, de Trafigura, la empresa a la cual le habían adjudicado el Ferrocarril del Pacifico y que para no pagar la multa de los 40 millones de dólares por no cumplir, se buscó una empresa de papel panameña y un paisa iluso para dizque venderle el negocio y ahora la ANI le cancela el contrato y le impone la multa  a este paisa cañero ,que no tiene con qué pagar el arriendo del apartamento donde vive.
 
Tampoco se volvió a hablar de los manejos, por lo menos inescrupulosos, que desde hace años, con los Ñoños o sin ellos, se han establecido en Córdoba con los recursos de la salud,la educación y con cuanto contrato llega de Bogotá o salga de Montería o Sahagún. Son miles y miles de millones que dejan convertida en pichurria la suma que están tratando de demostrar que le pagaron al Ñoño por intrigar en favor de una carretera.
 
Y nadie, salvo Mauricio Vargas, ha vuelto a tratar sobre el verdadero meollo de la corrupción en Colombia, “los cupos indicativos” que le concede cada año el gobierno a los congresistas para que ellos, con trucos  contables y jurídicos, que por  repetidos terminó conociendo todo el mundo, financien sus campañas y aumenten su pequeño patrimonio.

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Último kilómetro

No hay quien convenza a los políticos y los gobernantes que la vena más rota de los presupuestos de construcción provienen de la pereza ,torpeza y absoluta falta de humildad de quienes proyectan, redactan o hacen los diseños desde un escritorio bogotano.

El ejemplo lo tenemos encima de la mesa, así los medios enmermelados no se asomen a la provincia a constatarlo. Está en el último kilómetro de la una y otra vez cacareada carretera de Pasto a Rumichaca. Allí, por uno de esos caprichos inexplicables de los escritorios bogotanos, resolvieron que el último tramo, de mil metros, antes del Puente de Rumichaca, no entrara dentro de la concesión que se contrataba desde Pasto y le dieron ese último kilómetro a los burócratas aperezados de Invias quienes ,obviamente, no fueron a pensar sobre los efectos de la doble calzada , ni a tener en cuenta que los barrios de Ipiales ya llegaron hasta la misma frontera y con la disculpa ,aparentemente, de que les mermaron en un 45 % el presupuesto inicial, no hicieron ni las intersecciones necesarias ni mucho menos rotonda  alguna  para devolverse antes de entrar al puente fronterizo.

En tales condiciones y gracias a la genialidad de Invías,los habitantes de esos barrios de Ipiales para poder llegar al centro de la ciudad han quedado obligados a  ingresar al Ecuador como única opción de devolverse.

No se si el alcalde de Ipiales es escuchado en los cenáculos centralistas de Bogotá. Pero el gobernador de Nariño, conocido nacionalmente por cantarle la tabla a los poderosos,  sí podría hacer la diligencia antes de que esta historia  se vuelva  un cuento pastuso.
 
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Malatesta

Lo que hemos vivido los últimos años en Colombia ha resultado tan vertiginoso y lleno de arandelas, temores, censuras y manipulaciones mediáticas que no le ha quedado tiempo a la literatura de contarlo. La vieja tradición colombiana  de narrar en libro lo que no dejan contar en los periódicos y revistas, ni mostrar en radio o televisión, y que permitió el surgimiento de novelistas a lo largo del último siglo, parece perdida .Ese afán de meter en un libro lo que se ha vivido en la realidad, pero que solo cabe  en una novela, parece que se traspapeló.Fue muy usado cuando “la violencia”, la guerra civil no declarada que vivimos después del 9 de abril. Se mermó casi totalmente cuando la guerrilla campeó y ,quizás por no ser estigmatizados, la novela del interior de los frentes guerrilleros no se escribió y la de los paracos se contó desde afuera buscando que no se olvidaran en el futuro  los temas de horror y crueldad.

La paz de La Habana ha  permitido por estos días que Pinguim Random Rouse edite una novela,”Este infierno mio” ,del poeta y profesor de literatura Julián Malatesta y aunque es un texto atosigante de poesía y demasiado detallista en lo narrativo, es la primera novela colombiana que se narra desde dos puntos de vista vedados: un prostíbulo y un frente guerrillero. Como tal, su temática perdona el sancocho de frases lapidarias, poemas, canciones,  y  hasta recetas de cocina ,que pueden hacer devolver a muchos lectores.

Leerla es importante para quienes buscan en la literatura la versión de los hechos no narrados ,pero como el profesor Malatesta hace parte del grupo de maestros de la Escuela de Literatura de la Universidad del Valle, desde donde pregonan con saña  la dinosaúrica teoría de que los narradores que use toda novela son el mismo autor, temo que corre  mucho peligro.

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La emperatriz

Como en las películas de la Rusia de los zares, la emperatriz del régimen ha vuelto y el gobierno de Juan Manuel Santos girará en torno a ella, así le genere dolores de cabeza y pataletas de sabio en trance al hasta ayer poderosísimo Mauricio Cárdenas. María Lorena no necesitaba de un ministerio exacto.La han nombrado en Comercio Exterior y Turismo, pero a ella el cargo y las responsabilidades del mismo poco o nada le interesan. A Santos y a ella lo que les importaba era entrarla al gabinete, donde ya no está Vargas Lleras ni existe el cargo de Ministro de la Presidencia ,que ella abandonó luego de que ejerció en demasía su poder de emperatriz y creara remolinos de molestia desde el entonces vicepresidente  hacia abajo.

Pero como al mismo tiempo nombra de nuevo a Germán Cardona, fidelísimo alfil de Santos desde mucho antes de que pensara ser candidato presidencial, mas muy recordado por su carácter indeciso, ya que le atribuyen  haber sido el  ministro que frenó las grandes obras ( las que,de paso, tampoco han comenzado pero al menos quedaron planteadas a la espera de los cierres financieros). Y como reemplaza también  a la ministra mal enamorada, nombrando un benjamín de la casa Char y retiene,  dizque mientras pasa la aftosa, al ministro Irragori para que no vaya y contagie de esa terrible enfermedad al agónico partido de la U., no se sabe que efecto tengan estas modificaciones en el desgobierno que cunde .

Pero así no cambie al resto de ministros, acostumbrados a obedecerle o a mamarle gallo al Ministro de Hacienda, la presencia de la emperatriz va a resaltar magníficamente y el gobierno Santos girará este último año teniendo como epicentro  a Maria Lorena Gutiérrez, imperial, poderosa  y astuta y a veces hasta grosera.

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