Cultura Vallenata

El cajero que toca hasta las puertas del olvido

Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv

En el amplio territorio cordobés, exactamente en el municipio de Chinú, se abrió el concurso de Crónica Vallenata Corta para estudiantes de 10 a 14 años, con motivo del 32° Festival de Acordeones y Compositores, cuya respuesta no se hizo esperar.

La convocatoria del concurso de crónica corta, ‘En Chinú se escribe de Vallenato’, estuvo a cargo de la docente y presidenta del evento Yaneth Álvarez Montiel, quien logró la participación de 32 alumnos de distintas instituciones educativas. Los escritos versaron sobre juglares, músicos, canciones, historias del pueblo y hasta del Cacique Takasuán.

El ganador del concurso literario fue el niño Jesús Eduardo Suárez Cardozo, quien cuenta con 13 años y escribió la crónica titulada ‘El cajero que toca hasta las puertas del olvido’, cuyo texto es el siguiente.

Crónica ganadora

A la altura del corregimiento de San Rafael, municipio de Chinú, Córdoba, conocido cariñosamente como ‘Perico’, nació en 1980 un niño que creció escuchando los silbidos de su padre Cristo Cardozo, a quien le encantaba por aquella época la música de Alejo Durán.

A sus seis años, el niño muestra su gran interés por la caja accionando con un taburete de cuero; a los ocho años su padre le fabrica una caja elaborada de madera y le puso en vez de cuero una radiografía vieja.

De esta manera, inició su proceso de aprendizaje. Pasaron los años, y el joven, quien lleva por nombre Efrén Antonio Cardozo Posada, persona muy querida en el pueblo por su capacidad de colaboración con sus coterráneos, tenía como anhelo ser el mejor cajero de la región.

A pesar de su amor por la caja, no ha podido ascender, y permanece sentado al lado de la oscura puerta del olvido donde sus golpes poco se escuchan. Todos lo conocen, pero nadie le da la oportunidad de abrir esa puerta que ha permanecido cerrada a lo largo de su vida.

El gran momento, el mayor alegría para Efrén Antonio, es cuando después de su trabajo como mototaxista, y con la caja entre sus piernas, comienza su concierto al lado del picot llamado ‘El látigo negro’, donde se escuchan a todo volumen vallenatos clásicos. Él, inspirado, sigue la secuencia musical de grandes cajeros del folclor vallenato.

Su caja registra los golpes de las distintas canciones, y entonces cree estar en su verdadero mundo, añorando ser convocado para colmar sus expectativas. “Quisiera estar así sea en una parranda, como antes lo hacía”, es lo que expresa emocionado.

Efrén Antonio, muchas veces mira al cielo esperando salir del pueblo para dar un golpe de gracia, y que se diga que cumplió su sueño sonoro.

La historia del niño

Con la esperanza de que Efrén Antonio Cardozo Posada cumpla su sueño sonoro, culmina la crónica ganadora del niño Jesús Eduardo Suárez Cardozo. Es un homenaje escrito a su tío, hermano de su mamá, a quien frecuentemente ve tocar su caja, y hablar de sus deseos de surgir en el universo vallenato.

Jesús Eduardo quiso narrar esa historia al ver la carga de ilusiones que tiene. No le dijo nada, sino que al ganar, le llevó la crónica para que la leyera.

Tío y sobrino, dos generaciones, estaban unidos alrededor de letras que se fijaban en varias hojas. Efrén Antonio al terminar de leer no cabía de la dicha porque lo habían dibujado en toda su dimensión. Unas lágrimas corrieron por sus mejillas, las que a toda prisa atrapó con su mano derecha. Entonces, vino el abrazo y el beso en la frente. Un premio especial para su sobrino, al igual que la bicicleta que recibió por ser el ganador del concurso de Crónica Vallenata Corta.

Es la primera vez que Jesús Eduardo participa en un concurso de crónicas, y a su tío le confesó que cuando supo del concurso se le vino a la cabeza la historia de él, por toda la carga que tenía al conocer de sus aspiraciones, las que se han quedado cortas ante el largo recorrido musical que tienen.

“Estoy agradecido con mi sobrino porque me escribió algo bello y que nunca esperé. Esto me motiva para continuar en mis aspiraciones de ser cajero profesional y participar en poco tiempo en el festival de acá y el de Valledupar, que sería lo más lindo”, anota Efrén Antonio Cardozo.

Alumno aventajado

Jesús Eduardo siempre ha sido aventajado para escribir, y en la institución educativa Nuestra Señora del Carmen de Chinú, lo viven elogiando por su facilidad literaria y manera de contar historias.

Eduard de Jesús Suárez Macea y Mónica Esther Cardozo Posada, los padres del niño, viven orgullosos del talento que Dios le regaló y esperan siga cultivando su amor por la lectura, la escritura y la declamación.

El niño vive en el corregimiento de San Rafael, donde su papá lo traslada en moto al colegio. El recorrido dura unos veinte minutos por una carretera en mal estado, y al mediodía se repite el proceso para el regreso a su humilde hogar, donde también viven sus hermanos Tomás y Elianis. Ellos,  están felices porque su hermano mayor logró su cometido.

Golpe de letras

Ojalá estos golpes de letras de un niño que escribe con pasión sirvan para que su tío pueda convertirse en lo que le dictó su corazón, el cual le late al compás de una caja dándose un paseo, un merengue, un son y una puya por las alegrías del folclor.

El niño Jesús Eduardo Suárez Cardozo agradeció escoger su crónica como la mejor, porque además de ser el más grande homenaje a su tío, le sirve como carta de presentación para ser el cordobés que escribe y declama sobre la música vallenata, esa que su abuelo exaltaba lleno de emoción al escuchar al Rey Vallenato Alejo Durán, quien toda su vida se la pasó exponiendo su pedazo de acordeón y hasta la cachucha bacana que estaba marcada con el 039. Todo un golpe de emoción.

En el corregimiento de San Rafael, quedó el Rey Infantil de la Crónica dando vueltas en su bicicleta por sus calles polvorientas, contándole a propios y visitantes la ocasión en que se dedicó a escribir una interesante historia que le corre por sus venas.

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Foto 1.
El cajero Efrén Antonio Cardozo Posada y su sobrino Jesús Eduardo Suárez Cardozo, protagonistas de una historia que suena en el mundo vallenato. Foto William Álvarez Villadiego

A La Junta le duele lo que están haciendo con la escultura de Diomedes Díaz

Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv

Todos los días en La Junta, parecen de fiesta por la romería de visitantes queriendo esculcar en el interior de ese pueblo guajiro sobre la vida y obra musical de Diomedes Díaz Maestre, y en verdad que lo encuentran.

Por todos lados están las historias vivas que muchos quieren contar para darle la mayor importancia al inolvidable ‘Cacique de La Junta’.

En esta ocasión se le agrega un nuevo ingrediente a los Junteros, y es el rechazo a los actos obscenos de algunas personas en la escultura de Diomedes Díaz, ubicada por el alcalde de Valledupar, Augusto Daniel Ramírez Uhía, en la glorieta de Los Juglares desde el 26 de mayo de 2017, cuyos constructores son Jhon Peñaloza y Misael Martínez, la cual tuvo un costo de 40 millones de pesos.

Precisamente desde La Junta, la vocería la tomó la hija mayor de Diomedes, Rosa Elvira Díaz, quien sentó su voz de protesta.

“Mi papá todo la vida se esmeró por hacer un buen trabajo y dejar un bonito legado. Respetemos su memoria por favor”.

De igual manera recalcó sobre que los hechos que han venido sucediendo no pertenecen a los fanáticos de Diomedes. “Son unos desadaptados y las autoridades deben actuar con rigor para que se cumpla el objetivo de honrar la memoria de mi papá. Gracias a las miles de personas que le han dado el mayor valor al monumento”.

El primer amor de ‘El Cacique’…

Bertha Rosario Mejía Acosta, la mujer que estrenó el amor con Diomedes Díaz, la mamá de Rosa Elvira, sigue contando su historia que a los turistas les encanta.

Cuando todos estaban atentos a sus palabras comenzó diciendo. “Había asistido a la caseta de Rosario Maestre, acá en La Junta, con motivo de los carnavales. Estando sentada y sin darme cuenta Diomedes se me acercó y me estampó un beso en la espalda. Yo tenía puesta una blusa de canastica. Le reclamé, y me dijo que le había provocado porque yo le gustaba”. Así comenzó esa historia que siguió en medio de coqueteos hasta llegar a estar enamorados y emparejarse hasta llegar a nacer la primera hija de ambos.

Ahora ella conceptúa sobre lo que se viene presentando con la escultura que se le hizo a su primer amor.

“Los vallenatos quisieron mucho a Diomedes Díaz, y deben seguir así, cuidando la escultura y no permitir que hagan cosas indebidas en ese lugar. Pienso que  deben encerrarla para evitar tanto irrespeto a su memoria”.

“Que la traigan para La Junta”

En esa línea también se manifestó Juan Pablo Araújo, quien mostró su disgusto con todo lo que se viene presentando en Valledupar y fue enfático. “Están haciendo es disparates con esa estatua de nuestro querido ‘Cacique de La Junta’. Que respeten porque de lo contrario que nos las traigan para acá, para que vean que si le damos el valor que merece”.
Entonces hizo un recorrido con su vista de la gente llegando al pueblo a conocer de cerca de la vida del hijo de Rafael Díaz y Elvira Maestre, quien se ganaba la vida de la manera más humilde sin pensar que sería el ídolo del vallenato.

Depredadores de la moral

Por su parte Leandro Sierra Acosta, el eterno médico del pueblo, personaje que jugó un papel importante en la vida de Diomedes Díaz, no entiende ese irrespeto a su memoria.
“No se puede ultrajar de esa manera la memoria de Diomedes Díaz, a quien seguimos queriendo por todo lo que significa para este querido pueblo y la música vallenata. Esos no son fanáticos, son es depredadores de la moral y las buenas costumbres”, dijo el célebre médico.

Él, también saca un espacio en medio de la tristeza por el reciente fallecimiento de su esposa para narrar que conoció a Diomedes cuando tenía 10 años de edad.

“Desde siempre fuimos muy amigos, incluso decía que era su segundo papá. Desde muy niño fue trabajador y muy apegado a sus padres que lo levantaron con mucho esfuerzo. Diomedes, ya venía con lo de querer ser cantante, y mucho que le costó para demostrar su talento. Comenzó como compositor y después, ya como cantante. Puedo decir que ese amor por el folclor vallenato se lo inculcó su tío Martín Maestre”.

Con ‘El medico del pueblo’, Diomedes Díaz, tuvo la más grande gratitud que le regaló 17 saludos en distintas producciones musicales.
La vista a su casa es obligada porque entre la gran cantidad de recuerdos está la vez que junto con Diomedes fue declarado en la institución educativa Mugues Manuel Lacouture, como Bachiller Honoris Causa. “Ese día fue glorioso al recibir el diploma al lado de Diomedes Díaz, el gran cantor de La Junta. Era amigo de esos que ya no vienen”. Entonces muestra las fotos de ese gran acontecimiento.

Diomedes por siempre

En el libro quedó registrada la visita número 5.515 que dio lugar a una nueva crónica desde La Junta, donde todo lo que gire alrededor de Diomedes Díaz, es la mejor aventura del folclor.

Allá en la Casa Galería Rosa Elvira Díaz, la mayor de esta familia tan bonita, se encuentran una variedad de recuerdos unidos a sus canciones que se escuchan sin cesar.

“Este entorno es grato y donde el turista viene con respeto a conocer de cerca sobre la vida de mi papá. Acá los atendemos bien y les contamos pormenores, especialmente de su familia y todo lo vivido en La Junta”, anota Rosa Elvira.

Para los habitantes de esa tierra es placentero que Diomedes, contara en sus canciones donde nació, donde vivió, donde se enamoró por primera vez, y donde hizo sus pininos para ser el más grande cantor de vallenatos.

Cada uno se sabe un pedazo de la historia de ‘El Cacique de La Junta’ y algunos lo emulan en sus cantos para ganarse unas pocas o muchas monedas
Un niño salió al paso para demostrar que en La Junta, nunca olvidan a Diomedes y sin pedírselo cantó.

El 26 del mes de mayo
nació un niñito en el año 57
y acá en La Junta fue bautizado
y hoy se conoce con el nombre de Diomedes.

Los aplausos no tardaron en llegar y algunos le regalaron monedas. Vino la pregunta. ¿Conociste a Diomedes? De inmediato respondió. “No, pero lo conozco por sus canciones”. La mejor manera de imaginar a su paisano que hizo grande a su pequeño pueblo en el entorno mundial.

Allá en la entrada del pueblo quedó en su pedestal la imagen de la Virgen del Carmen donde por una amplia calle destapada se llega a la plaza donde comienza a sentirse el reflejo del hombre que le cantó a todo, y que pudo traspasar las barreras del encanto musical hasta quedarse en el corazón de sus millones de fanáticos. Esos mismos que todavía no se cansan de recordarlo en tiempo presente.

Hoy quiero amanecer tomándome unos tragos
ay! brindando con el alma por ella
como lo pueden ver estoy enamorado
pero a mí no me falta una pena.

Circula afiche promocional del 51º Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje a Carlos Vives

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata dio a conocer el afiche promocional del 51º Festival de la Leyenda Vallenata en homenaje al artista Carlos Vives, “Porque el mundo necesita más vallenatos”.

Esta obra es de la autoría del diseñador bogotano Luis Correa, quien tiene más de 30 años de experiencia en la creación de imágenes de marca y de colaboración en la mayoría de emprendimientos del artista samario.

Sobre el afiche el diseñador gráfico anotó que “Desde el primer momento nos propusimos hacer un afiche que conservara los elementos claves que se han manejado históricamente en los pasados festivales, entre ellos, el color dorado como constante y para generar contrastes pensamos que una tipografía de cartel, de palo seco y condensada podía ser un contrapeso interesante en el diseño. La imagen de Carlos, el artista, con el sello que lo caracteriza. El manejo del blanco y negro que acentúa el carácter trascendental del afiche y que cumpla su función primordial de ser un grito en la pared”.

El artista Carlos Vives quedó complacido  con el trabajo presentado y anotó que será la carta de presentación para iniciar la promoción del 51º Festival de la Leyenda Vallenata, para el cual pidió el respaldo de todos.
Por su parte el presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araujo, manifestó que con mucha antelación se comienza la campaña promocional que llevara a todos a Valledupar del 26 al 30 de abril de 2018.

“Desde hoy iniciamos nuestra labor, después de cerrar el capítulo del 50ª Festival de la Leyenda Vallenata que fue todo un éxito. Queremos agradecer a Carlos Vives, por el compromiso adquirido con la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata de llevar este mensaje a todo el mundo. Gracias a todos por comprometerse con esta causa que sigue sumando años y conservando el vallenato clásico”, expresó Rodolfo Molina Araujo.

El Rey Vallenato que encontró el amor imitando a Escalona

Por Juan Rincón Vanegas
@juanrinconv

Las notas del sentimiento verdadero no aparecieron para el Rey Vallenato Jaime Rodolfo Dangond Daza a través de su acordeón, sino que fueron casi que a primera vista en su lugar de trabajo en la Contraloría General de la República, en Bogotá.

Fue allí donde hace tres años se enamoró de Neried Echeverry Prada, una hermosa tolimense que no sabía que su pretendiente era acordeonero, y no era fácil que lo supiera porque todo comenzó donde ambos trabajaban.

Ella cuenta que no le gustaba el vallenato, y “menos los acordeoneros porque eran mujeriegos”. Todo en la relación trascurría bien, pero llegó el momento de decirle la verdad. Cuando ella lo supo, no tuvo otra salida que aceptarlo, porque estaba muy enamorada de los detalles del hijo de Luciano Dangond y Palmina Daza.

Con el paso del tiempo, Neried comprendió que Jaime era la excepción. “Entregado a su hogar y atento en todo. El hombre más detallista del mundo”, dice con los ojos que le brillan de la emoción.

Jaime se queda callado ante tantos elogios, y acierta a decir que hizo algunas cosas que el maestro Rafael Escalona empleaba para conquistar a las mujeres que inspiraron sus cantos.

“Empezamos a hablar. Ella no tenía ni idea que yo era acordeonero, cantante, compositor, verseador y parrandero. Me veía muy serio en la oficina, yo creo que eso fue lo que le gustó. Cuando supo que yo era una figura del vallenato ya estaba enamorada, porque de lo contrario no me hubiera aceptado”. Esa declaración los hace sonreír a ambos, y de inmediato lo celebraron con un beso.

Ese estímulo le sirvió al Rey Vallenato para confesar: “Yo me copié del maestro Escalona muchas cosas, entre esas, regalar flores, decir palabras bonitas, declamar poemas, escribir frases precisas y concisas, y cuando vi que era de su agrado, empecé a contarle todo lo que gira alrededor de la música vallenata, de Valledupar, del Festival de la Leyenda Vallenata, de Patillal y San Diego, entre otras”.

Neried ratificó la veracidad de las palabras de su amado, y entonces señaló: “Jaime es muy serio, muy estricto. Yo soy más bien tranquila. Él me invitaba a tomar café o aromática, y charlábamos. Exactamente, para un mes de diciembre me invitó a tomar coctel. Ese día, hacía seis meses que nos habíamos conocido, me robó un beso como pretendiéndome y yo me sorprendí porque él es muy serio. Yo sentía empatía, me atraía, y de ahí para allá comenzó un amor bello, de esos que parecen de novela, pero son reales”.

Enamorada del vallenato

La relación motivó que ella también se enamorara de la música vallenata. “De la clásica”, destaca. Entonces comenzó ‘cursos intensivos’ con esas canciones que han marcado la historia de la música vallenata.

“Ha sido muy bello conocer las historias de los juglares y sus canciones, de los acordeoneros, compositores y de esos lugares que son verdaderas referencias. Y que decir de los paseos, merengues, sones y puyas. Ahora soy vallenata de corazón”.

Ante esa declaración, Jaime la aplaudió e indicó: “Cuando ella comprendió como era nuestra cultura, lo bonito de nuestra música, cuando empezó a escuchar esas historias de todo lo que envuelve cada canción vallenata, se fue enamorando de la música. La llevé al Festival y esa emoción fue indescriptible”.

El encuentro en un parque de Bogotá estuvo adornado con notas de acordeón y entonces la joven tolimense le pidió a su amor que le regalara aquella canción que le dedicó. Él, con la emoción más sublime del mundo, esa que no cabe en el pentagrama del corazón, le cantó:

Oye mujer bonita, ay mírame de frente
que estoy enamorado y no te has dado cuenta
porque siento que te quiero y que te adoro
y mi vida ha cambiado, y no sé cómo,
ya todo lo siento de otro modo
cambió mi pensar.

Esa película del amor verdadero se rodó cuando el frío no cesaba, pero ellos estaban tocados por el mayor sentimiento vallenato donde el calor musical hizo posible que se recordara a Diomedes Díaz con esa bella obra: ‘Te quiero mucho’.

…Y llegó Luciano

El amor entre la joven pareja florecía a base de notas de acordeón, detalles románticos, y para darle mayores motivaciones, el jueves 10 de noviembre de 2016 nació Luciano Dangond Echeverry, la más grande alegría que llegó a ese bello hogar. Para Jaime fue una inmensa alegría, que se añadió a su corona lograda unos meses atrás.

“La verdad, es algo muy lindo ser padre. Es un cuento diferente que hay que vivirlo para saber lo que es. Una nueva vida que depende de uno. Nuestro hijo me ha puesto más sentimental, más sensible con las cosas de la vida”.

Se interrumpió la entrevista porque unas lágrimas visitaron su rostro. Vivió el momento, y al poco rato continuó: “Luciano, el nombre de mi hijo, es por mi papá. Es un homenaje a mi viejo, a quien admiro mucho, al igual que a mi mamá Palmina, quien dice que pronto paseará a su nieto en un burro por Patillal, una tierra pegada a mi alma, la tierra del maestro Escalona”.

Toda la familia está feliz con ‘Echeverrito’, como lo dicen cariñosamente, porque ha sido el complemento de ese amor que ahora cabalga aperado con cantos vallenatos.

Para que no me olvides…

El Rey Vallenato Jaime Rodolfo Dangond Daza, siguiendo de nuevo la estrategia del maestro Rafael Escalona, compuso una canción que va direccionada al amor que lo trasnocha, y que conoció sin el acordeón al pecho. La idea de la inspiración es que no lo olvide nunca.

Es la historia de esa alegría que visita el corazón una vez en la vida, donde las ilusiones se pintan a cielo abierto, donde la poesía es una flor perfumada y donde el universo es tan pequeño para que las notas de un acordeón hagan su paseo sonoro.

Jaime es un Rey Vallenato completo. Toca, canta, compone y versea. En esta ocasión lo motiva una mujer nacida en Rovira, Tolima, que ahora es una ferviente vallenata que siempre está en primera fila, y más ahora que no se cansa de escuchar la bella canción ‘Para que no me olvides’ que le dedicó su amor.

Para que no me olvides
tatuaré en tus sueños mi nombre
escribiré en tu alma canciones
que te haré para que no me olvides.
Te traje un vallenato y mi pasión
con caja, guacharaca y acordeón.


Exaltarán vida y obra musical del Primer Rey Vallenato Alejandro Durán Díaz

A través del  Proyecto de Ley de iniciativa del senador cesarense José Alfredo Gnecco Zuleta, aprobado por unanimidad en cuarto debate y que en los próximos días llegará conciliación y seguidamente a sanción presidencial, se exaltará la vida y obra del Primer Rey Vallenato Gilberto Alejandro Durán Díaz.

El propósito de la iniciativa es rendir honores al hijo de El Paso, Cesar, declarando el 2019 como el año conmemorativo de su vida y obra, aprovechando la celebración del natalicio del juglar de El Paso, Cesar.

Es así como el 9 de febrero de 2019, se cumplirán los 100 años del natalicio de Gilberto Alejandro Durán Díaz, el juglar, intérprete, compositor y músico magistral, que transcendió y se convirtió en meritorio e indiscutible exponente del vallenato clásico.

Al respecto el senador José Alfredo Gnecco señaló. “Alejo Durán fue un ser humano y músico de incontables virtudes. Es justo hacerle un homenaje y honrar su obra y memoria, por eso me propuse impulsar y materializar este Proyecto de Ley, para lograr que Colombia reconozca la dignidad y el legado que este extraordinario intérprete le dejó a nuestra música vallenata, hoy convertida en Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad”.

Detalles del Proyecto de Ley

El texto del Proyecto de Ley destaca la construcción de una escultura de Alejo Durán, que será ubicada en un lugar referente del municipio de El Paso; la declaratoria del ‘Festival Pedazo de Acordeón’ como Patrimonio Cultural de la Nación; construcción y adecuación de una casa museo y de un parque temático donde tengan convergencia la práctica, la promoción, la difusión, la creación y la realización de actividades que contribuyan a la exaltación de los símbolos que históricamente han convertido a El Paso, como epicentro de la expresión vernácula de los bailes cantaos y de la música vallenata.

De igual manera, para conmemorar el centenario del maestro Alejo Durán se creará la Fundación Centenario Alejo Vive, la cual, en coordinación con los  ministerios de Cultura y de Educación, adelantará los programas de formación y capacitaciones de las nuevas generaciones de la música vallenata. Este ente, se encargaría, además, de la publicación de la biografía de Alejo Durán, edición de su obra musical y una programación de eventos académicos en los que se exalte la vida del Primer Rey Vallenato.

Iniciativa importante

El presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araujo, destacó la importancia del Proyecto de Ley presentado por el senador José Alfredo Gnecco, donde se exaltará al Rey Vallenato Alejo Durán.

“Exaltar la vida y obra del Rey Vallenato es una iniciativa importante porque Alejo Durán, fue ejemplo de amor a este folclor que le concedió los más altos honores y le hizo ganar la total aceptación en todo en todo el país. Estaremos prestos a unirnos a este suceso que engalanará a su tierra y a la música vallenata en general”, expresó Rodolfo Molina Araujo.

Por su parte el alcalde del municipio de El Paso, Hidalfo de la Cruz Ortiz, al conocer los pormenores del Proyecto de Ley en homenaje a Alejo Durán, anotó que “como primera autoridad del municipio de El Paso, recibimos este proyecto con el más grande orgullo porque Alejo Durán, ha sido el juglar que marcó el camino y nos dio a conocer en todas las esferas del mundo vallenato. Gracias al senador José Alfredo Gnecco y estaremos prestos a contribuir con su total ejecución”.

Álvaro López, cuarto Rey de Reyes

El nombre del IV Rey de Reyes fue anunciado a las 12:10 de la madrugada del lunes festivo, primero de mayo, en un escenario abarrotado de fanáticos de auténtica música vallenata, quienes desafiaron el frío y el agua de una noche lluviosa.
 
Álvaro López Carrillo, integrante de la dinastía que más reyes le ha regalado al folclor, se coronó en la tarima ‘Colacho’ Mendoza, del Parque de la Leyenda Vallenata Consuelo Araujonoguera, adonde llegó a pelear la corona con cinco oponentes de iguales capacidades para tocar el acordeón.
 
Después de cuatro días de competencia musical, Álvaro López se instaló en la fase final, en la que a punta de notas vallenatas castizas consiguió ceñirse la corona que otorga el certamen que se realiza cada diez años y que premia al mejor de los mejores.
 
‘Alvarito’, como es conocido, se impuso ante un grupo de Reyes Vallenatos que resignaron con pundonor su aspiración al máximo galardón de nuestra música, cuyas capacidades y habilidades para tocar el acordeón también fueron reconocidas por un público que los aclamó.

Christian Camilo Peña, segundo lugar; Almes Granados Melo, tercer puesto; Wilber Mendoza Zuleta, Navín López Araujo y Fernando Rangel Molina, fueron los adversarios del Rey de Reyes cuarta generación.
 
Álvaro López Carrillo, de 59 años, hijo del quinto Rey Vallenato, Miguel López Gutiérrez, fue Rey Aficionado en los años 1976 y 1979. En 1992 se coronó Rey Vallenato. Ha logrado exitosas producciones musicales al lado de Rafael Santos Díaz, Diomedes Díaz y Jorge Oñate, con quien hace pareja musical. Ha sido ganador de varios Congos de Oro.

La versión 50 del Festival de la Leyenda Vallenata cerró con los conciertos de Carlos Vives, Nicky Jam, Peter Manjarrés y Juan Mario De la Espriella y la organización musical de ‘Poncho’ Zuleta y ‘El Cocha’ Molina.
 
El jurado calificador, que a la postre eligió a Álvaro López, estuvo integrado por los abogados Álvaro González Pimienta y Jorge Naín Ruíz Ditta, el Rey Vallenato Alberto ‘Beto’ Rada Ospino, el acordeonero Juan Mario De la Espriella y la embajadora de Colombia en Paraguay, Adela Maestre Cuello.
 
“Álvaro López es un justo ganador porque tocó de manera auténtica el vallenato raizal, porque su interpretación fue limpia, sencilla y armónica, porque tiene casta de acordeonero y porque con su estilo particular hizo la pequeña diferencia que lo destacó ante unos oponentes también de peso y valía interpretativa”, explicó Juan Mario De la Espriella, uno de los jurados.
 
Canción Vallenata Inédita
 
Antes del concurso de acordeoneros se desarrolló la tercera versión en la modalidad de Canción Inédita Vallenata.
 
Cinco canciones -un son, dos merengues, un paseo y una puya-, pasaron a la final para ser examinadas por un jurado integrado por el compositor e intérprete Nicolás Tovar, la periodista y escritora Mary Daza y el compositor de música vallenata Roberto Calderón Cujia.
 
Las canciones ganadoras fueron las siguientes:
 
1.   El rey de los Cajeros, (Merengue) de Ivo Luís Díaz
2.   Hola Forastero, (Paseo) de Sergio Moya Molina
3.   Puya pal Diablito,  (Puya) de Adrián Villamizar

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