Nacionales

Notarías registraron más matrimonios entre hombres que entre mujeres durante primer semestre de 2017

Entre enero y junio de 2017 se registraron en el país 417 matrimonios entre parejas del mismo sexo.

El 56% de los matrimonios entre parejas del mismo sexo corresponde a hombres y el 44% a mujeres.

El matrimonio entre parejas del mismo sexo aún es un tema reciente en Colombia. Hace 16 meses que fue aprobado por la Corte Constitucional luego de intensos debates y con una elección de seis votos a favor y tres en contra.

De acuerdo con el más reciente informe de la Superintendencia de Notariado y Registro, en el primer semestre del 2017, se registraron en las notarías del país 417 matrimonios entre parejas del mismo sexo. El 56% de estos corresponde a matrimonios entre hombres y el 44% entre mujeres.

Cundinamarca, incluida Bogotá, con 132 matrimonios, Antioquia con 100 y Valle del Cauca con 54 son los departamentos que registran las cifras más altas. Mientras que en Vichada, San Andrés y Providencia, Putumayo, Vaupés, entre otros, no se presentó ningún matrimonio de este tipo.

Las cifras señalan que entre septiembre de 2016, cuando se registraron los primeros casos en las notarías, y diciembre del mismo año se presentaron 298 matrimonios entre parejas del mismo sexo.

El Superintendente de Notariado y Registro, Jairo Alonso Mesa Guerra, aseguró que “con los matrimonios entre parejas del mismo sexo pasa lo mismo que con los de parejas heterosexuales y es que diciembre es el mes que más personas contraen matrimonio, mientras que en enero la cifra se reduce significativamente. Sin embargo, para este caso puntual hay que señalar que entre febrero y junio de 2017 se mantuvo un registro de 70 a 75 matrimonios en las notarías del país”.

Entre 2013 y 2016 Colombia reporta 2.183 casos de intoxicación con mercurio

Un mayor control y registro de  los metales que ingresan y se comercializan  en el país pidió el Representante del Partido Político MIRA, Carlos Eduardo Guevara, debido a los graves riesgos que representa para la salud humana, pues entre 2013 y 2016 se han reportado 2.183 casos de intoxicación con mercurio, de los cuales 1.262 corresponden a hombres con 1.262 casos, representando el 58% de los afectados, mientras que las mujeres registran el 42% con 921 casos.
 
De este total, es decir, 2183 casos, 961 casos (44%), se presentan en personas entre los 30 y 50 años el 44%.  Entre los 20 y 30 años el 17.7% y en menores de edad el 8%  que equivalen a 177 casos.
 
El 80% del mercurio que ingresa al país, es importado por tres empresas que se encuentran localizadas en Medellín, consecuente con el mayor número de afectados que se encuentran localizados en Chocó y Antioquia, con 900 casos representando un 41%. Le siguen Nariño, Córdoba y Bolívar con 737 casos, 34%.
 
En el caso de Bogotá en los últimos cuatro años se han presentado 106 casos, en donde las localidades más afectadas por mercurio en el suelo son Kennedy, Bosa y Tunjuelito.
 
Asimismo, indicó que dentro de los metales más peligrosos para la salud se encuentran: el Asbesto, Arsénico, Benceno, Cadmio, Mercurio, exceso de Flúor, Fósforo y Plomo, con el agravante de que no existe prevención sobre los productos o elementos  que contienen esta clase de metales, o sobre los  cuidados relacionados con el uso y manejo de estos componentes, como por ejemplo, qué hacer en el caso de que se rompa un bombillo ahorrador de luz, el cual contiene mercurio.
 
Estos metales pueden producir cáncer de pulmón, ovario, laringe, anemia, dermatitis, esquizofrenia, infertilidad, ceguera, hipertensión, convulsiones, pérdida de la memoria, defectos de nacimiento, afectación del sistema neurológico y en el peor de los casos, puede llegar a la muerte.
 
De acuerdo con el Congresista, Colombia adolece de normatividad que regule, prevenga y establezca las enfermedades profesionales derivadas de estos metales. Para citar un ejemplo, en países industrializados como Canadá, Suiza y Estados Unidos, y en desarrollo como Perú y Uruguay se prohíbe el uso del asbesto.
 
Ante los graves riesgos que representan estos metales para la salud, Colombia sustenta un significativo atraso normativo sobre el uso y manipulación de los metales. Para el caso del mercurio, Colombia firmó desde hace cuatro años el  Convenio de Minamata, el cual regula su uso y comercialización, sin embargo, hasta hace pocos meses se radicó el proyecto de ley que ratifica el Convenio en nuestro país, y que fue aprobado en primer debate en la Comisión Segunda de Senado, por lo que instamos a las Mesas Directivas tanto de la Cámara como del Senado, para que se surtan los tres debates pendientes durante esta legislatura,  indicó el Congresista del Partido MIRA.

Menú típico y oración, así son los preparativos de quienes atenderán al Papa en Bogotá

El Nuncio Apostólico, Monseñor Ettore Balestrero, presentó al personal que tendrá a su cargo la atención y alimentación del Papa Francisco durante su estancia en Bogotá.

La chef Carmenza Morales, afirmó que el menú que se preparará para el Santo Padre y el séquito que lo acompaña, tendrá platos como el tradicional ajiaco santafereño, jugos tropicales, fruta fresca como mango dulce y banano. También se podrá deleitar con postres como el enyucado, típico de la Costa caribe, hecho con yuca, coco, azúcar, mantequilla, anís, una pizca de sal y queso costeño.

Agregó que el Papa podrá disfrutar de su acostumbrado y muy querido mate. Los desayunos, que serán servidos en un sencillo comedor tendrán yogurt, cereales, quesos, carnes frías. Además, en la mesa no faltarán los amasijos colombianos, como el pan de yuca y el pandebono, propios del Valle del Cauca.

La hermana Sandra González de la comunidad de las Hijas del Fiat, manifestó que todos se han preparado para la visita del Pontífice y comentó: “cada persona que trabaja o está en la Nunciatura realizó un pequeño sacrificio o una oración y la ofreció por la visita del Papa a Colombia. Luego lo escribe en un papelito y lo deposita en una cajita que está en la Capilla. Todos los mensajes serán entregados al Santo Padre como detalle”.

Jesús Enrique Moreno, quien también trabaja en la Nunciatura, afirmó que recibieron la noticia con mucha alegría y esperanza, y aseguró que cada cosa que ellos hagan durante la visita del Papa Francisco, será como si lo hiciera cada colombiano.

Monseñor Balestrero agregó que solo el personal que trabaja actualmente en la Nunciatura estará al servicio del Santo Padre, ya que fue su solicitud compartir con quienes viven y trabajan allí su labor diaria, sin la participación de otras personas.

Se prohibirá el uso de drones en las ciudades donde estará de visita el Papa Francisco en Colombia

Bogotá, Cartagena, Villavicencio, Rionegro y Medellín serán declaradas zonas de NO DRON durante la visita papal.

La medida inicia a partir del 5 de septiembre a las 7:00 p.m. hasta el 11 de septiembre a las 7:00 p.m.

Con motivo de la visita del Santo Papa Francisco a Colombia, la Aeronáutica Civil publicó mensajes aeronáuticos (NOTAM) en los que se informa que, del 5 al 11 de septiembre, las ciudades de Bogotá, Cartagena, Villavicencio, Rionegro y Medellín serán declaradas ZONAS DE NO DRON, lo que traduce que estará prohibida la operación de cualquier tipo de dron (RPAS - Sistema de aeronave pilotada a distancia), con el fin de velar y garantizar la seguridad del Sumo Pontífice y de los asistentes a los actos litúrgicos que se ofrecerán en cada ciudad.

Con la medida, que comenzará a regir a partir del 5 de septiembre a las 7:00 p.m. y se extenderá hasta el 11 de septiembre a las 7:00 p.m., se prohíbe el uso de drones, dentro y en los alrededores de estas ciudades, que estarán bajo la vigilancia de las autoridades aeronáuticas y policivas donde operar un dron, durante estos días, va en contra de la ley.

Aquellos que infrinjan estas medidas se enfrentarán a las respectivas sanciones, multas y posible decomiso del dron.

El llamado es a disfrutar de la visita papal con la campaña #DejaTuDronEnCasa.

Plan Internacional "Sonrisas que enamoran" llega con éxito a los Estados Unidos.

Carlos Fernández de Castro, conocido como el diseñador de las sonrisas de los famosos en la Costa Atlántica, Odontólogo especializado en Rehabilitacion Oral en la Pontificia Universidad Javeriana en Bogota, presenta en Estados Unidos y Europa el plan de turismo dental “Sonrisas que enamoran” que promete la posibilidad de tener una sonrisa perfecta por casi la mitad de lo que cuesta un tratamiento odontológico en los Estados Unidos y mejor aún aprovechando la oportunidad para hacer turismo en Barranquilla, Colombia, todo por menos de lo que puede costar un tratamiento dental regular en Estados Unidos o Europa. Su metodología utiliza la tecnología desde el inicio del proceso donde los pacientes pueden incluso hacer su primera cita online.

Decidimos hacer oficial el “Plan Sonrisas que enamoran” luego que muchos de nuestros pacientes internacionales nos motivaron a hacerlo. Hemos atendido cientos de pacientes que viajan desde cualquier parte del mundo y aunque invierten en tiquetes aéreos, algunos en hotel, la opción de tratarse sigue siendo muy economica para ellos” dijo el Dr. Fernández De Castro.

El Dr. Carlos Fernández De Castro, se ha convertido en uno de los especialistas de rehabilitación oral y diseño de sonrisas de los famosos por su clínica odontológica en Barranquilla, Colombia por más de 15 años han pasado figuras reconocidas como: Silvia Tcherassi, Juan Carlos Coronell, Alejandra Ortíz, Beatriz Camacho, Francesca Miranda, Annie Mendez entre otros.

La propuesta de odontología integral brinda a sus pacientes acceso a consultas directas con el Dr. Carlos Fernández desde cualquier parte de los Estados Unidos online alli los pacientes recibirán información general para evaluar la viabilidad del tratamiento. “Con este nuevo proyecto  internacional quiero lograr que las personas de todas partes del mundo  puedan tener acceso a gozar de una sonrisa perfecta” dijo el doctor.

En Colombia, 875.437 mujeres fueron víctimas de violencia sexual entre 2010-2015

En total 875.437 mujeres fueron víctimas directas de algún tipo de violencia sexual durante el periodo 2010-2015, lo que significa que anualmente, en promedio, lo fueron 145.906 mujeres, 12.158 cada mes, 400 cada día y 16 cada hora. Esto, permite inferir que la violencia sexual contra las mujeres constituye una práctica habitual y frecuente en el marco del conflicto armado y por lo mismo puede ser calificada como generalizada.
 
Estas cifras son el resultado de la Encuesta de prevalencia de violencia sexual contra las mujeres en el contexto del conflicto armado colombiano 2010-2015, realizada por 13 organizaciones de mujeres, mixtas, feministas, víctimas y derechos humanos, que muestra una prevalencia del delito de 18,36% para un universo de 142 municipios con presencia de fuerza pública, guerrilla, paramilitarismo y/o Bacrim.
 
Los resultados de la encuesta son representativos para mujeres entre 15 y 44 años residentes en la cabecera urbana de 142 municipios, distribuidos en 29 departamentos del país y se basó en ocho tipos de violencia sexual: la violación, la prostitución, el embarazo, el aborto y la esterilización forzada, así como el acoso sexual, los servicios domésticos forzados y la regulación de la vida social y afectiva.
 
Llama la atención que el 56,6% de las mujeres encuestadas consideran que la presencia de actores armados en los municipios incrementa la violencia sexual en el ámbito público. El contexto del conflicto armado, según las mujeres, incrementa 
 
el riesgo de ser víctimas de violencia sexual, tanto en el ámbito privado como en el público.
 
En ciudades principales e intermedias la prevalencia de la violencia sexual en contra de las mujeres es similar, estando sobre el 21.5%., mientras en municipios medianos es de 12,5% y en municipios pequeños es del 8.9%.
 
“Las mujeres residentes en los municipios pequeños tienen menor riesgo de ser víctima de alguna forma de violencia sexual que el promedio y en la medida en que el tamaño poblacional del municipio se incrementa, también lo hace la prevalencia de mujeres víctimas, mostrando un salto importante de municipios medianos a ciudades intermedias y principales donde el riesgo se incrementa en un 9%”, asegura la encuesta.
 
Encontramos preocupante que una de cada cinco mujeres víctimas de algún tipo de violencia sexual fue intimidada por su agresor con un arma. De éstas, la mitad fue amenazada por arma de fuego y una de cada tres por arma blanca.
 
La encuesta concluye que las mujeres negras, con edades que oscilan entre los 15 y los 24 años y que pertenecen al estrato socioeconómico 1, se encuentran más expuestas a ser víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado que las mujeres de otro origen étnico, de otros rangos de edad y de otros estratos socioeconómicos.
 
Las mujeres entre 15 y 24 años son las principales afectadas por los tipos de violencia sexual relacionadas con regulación de la vida social, servicios domésticos forzados, acoso sexual y embarazo forzado.
 
“La proporción de mujeres víctimas es mayor para los tipos de violencia sexual relacionados con la regulación de la vida social (64,2%) y para el acoso sexual (45,2%), que para los demás tipos de violencia. Las mujeres que han sido víctimas de violencia sexual, el 16,7% lo ha sido por violación, el 13,9% lo ha sido por servicios domésticos forzados, el 6,49% lo ha sido por aborto forzado, el 3,85% lo ha sido por prostitución forzada, el 2,68% lo ha sido por embarazo forzado y el 1,63% lo ha sido por esterilización forzada”, concluye la investigación.
 
En síntesis, este estudio nos permite establecer que las principales formas de violencia sexual reportadas por las mujeres víctimas fueron la regulación de la vida social y el acoso sexual. Tal como lo plantea la Corte Constitucional, estas formas de violencia son una manifestación muy clara de “las restricciones abiertas al ejercicio de la autodeterminación y de las libertades básicas de la población femenina, en el sentido de que la mujeres son sometidas a regulaciones estereotipadas y prejuiciosas, que les prescriben la forma de vestir, los horarios de salida, de llegada y de circulación pública, los sitios de diversión, las compañías, las normas de higiene personal, el desarrollo de la vida sexual y afectiva, y el deber ser del comportamiento moral” (Corte Constitucional, 2015, p.16). Las estimaciones presentadas aquí nos permiten plantear la hipótesis, según la cual, los tipos de violencia sexual incluidos en este estudio afectan de manera diferenciada a las mujeres teniendo en cuenta su origen racial.
 
Dentro de los actores armados, los ilegales son los mayores agresores de los diferentes tipos de violencia sexual. La fuerza pública ha perpetrado fundamentalmente acoso sexual (6%), servicio doméstico forzado (7%) y violación (1%). Otros actores no determinados han incurrido en acoso sexual (15%) y violación (19%).
 
En relación a los tipos de agresores, un hallazgo importante es que el principal perpetrador de las diversas formas de violencia sexual contra las mujeres incluidas en este estudio es un integrante de su propia familia (con excepción del acoso sexual y la esterilización forzada).
 
La denuncia por parte de las mujeres víctimas de violencia sexual
 
El 78% de las mujeres que manifestaron ser víctimas de violencia sexual no denunciaron los hechos. Esto quiere decir que aproximadamente 620.418 mujeres no denunciaron los hechos que sufrieron, mientras que sólo el 20%, es decir, 174.990 mujeres denunciaron alguna de las formas de violencia de las que habían sido víctimas. El 2% no respondió a la pregunta si denunció o no los hechos de los cuales fue víctima.
 
En cuanto a la institución en donde hubo denuncia se puede observar que el 51% lo hizo en la Fiscalía, el 18,5% en la Comisaría de Familia, el 15% en la Inspección de policía y el 5,3% en la Defensoría del Pueblo. Las razones más recurrentes para no denunciar, según las mujeres que no lo hicieron son: miedo a represalias (24%), no le interesó y prefirió dejarlo así (23,3%), no cree ni confía en la justicia (12,2%), no quería que los familiares supieran (9%), y no sabe cómo hacerlo (6%).
 
Siendo víctima o no del conflicto, buena parte de las mujeres creen que la presencia de grupos armados exacerba la percepción de riesgo de ser víctima de violencia sexual tanto en el ámbito público como en el privado.
 
Los anteriores son algunos de los resultados de la encuesta que se realizó en el marco de la Campaña “Violaciones y otras Violencias: Saquen mi cuerpo de la guerra”; que nace en el 2009 como una alianza entre organizaciones de mujeres, feministas, mixtas, víctimas y derechos humanos, para visibilizar la violencia sexual contra las mujeres en el marco del conflicto armado, incidir en la superación de la impunidad y exigir el derecho de las mujeres víctimas a la verdad, justicia, reparación, y garantías de no repetición.
 
Esta campaña es impulsada por Oxfam en asocio con: Asociación Mujeres y Madres Abriendo Caminos – AMMAC, Asociación Red de Mujeres Víctimas y Profesionales, Asociación Santa Rita para la Educación y Promoción- FUNSAREP, Centro de Promoción y Cultura – CPC, Centro Regional de Derechos Humanos y Justicia de Genero -Humanas Colombia, Coalición Contra la Vinculación de Niños, Niñas y Jóvenes al conflicto armado en Colombia-COALICO, Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Corporación Casa de la Mujer, Corporación Mujer Sigue Mis Pasos, Corporación Vamos Mujer, Humanidad Vigente Corporación Jurídica y Ruta Pacifica de las Mujeres.
 
Esta encuesta se realizó en un contexto nacional caracterizado por la confluencia de un conjunto de hechos como el desarrollo del proceso de conversaciones para la salida política del conflicto armado entre el Gobierno Nacional y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC – EP), la emergencia y el fortalecimiento de las denominadas Bandas Criminales- neo paramilitarismo- y las amenazas que estas plantean a la seguridad, a las mujeres y a la implementación del “Acuerdo Final Para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera”.  
 
RECOMENDACIONES
 
Es necesario y urgente el fortalecimiento de la institucionalidad con responsabilidades en prevención, protección, investigación, sanción y garantías de no repetición para las mujeres víctimas de violencia sexual. A su vez, el sistema judicial debe hacer efectivo el derecho de las mujeres a una justicia pronta y eficaz, que permita superar los obstáculos que ellas tienen que enfrentar.
 
En el marco del post acuerdo y de la implementación del Acuerdo Final; es necesario garantizar a las mujeres víctimas su derecho a la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, creando mecanismos expeditos que consulten sus realidades y necesidades.
 
Colombia transita hacia la construcción de la paz, en este contexto el Acuerdo se constituye en una oportunidad para que en el marco de su implementación se avance en superar situaciones que colocan a las mujeres en mayor situación de vulnerabilidad, tales como la pobreza, los bajos niveles de representación política, el poco acceso a la propiedad de la tierra y la vivienda y el escaso acceso a bienes, recursos, servicios y riqueza. Estas realidades deben ser superadas para que se constituyan en factores protectores para prevenir las violencias contra las mujeres.
 
Y finalmente, solicitamos a la Comunidad Internacional en sus relaciones bilaterales con Colombia que acompañe al Gobierno en lo nacional y territorial, en la formulación y puesta en marcha de políticas que incluyan la garantía del Estado de Derecho y la tolerancia cero con las violaciones de derechos humanos, en especial 
 
con los crímenes sexuales contra las mujeres en el marco del pos acuerdo y construcción de paz. Esta tolerancia cero debe incluir la exigencia de investigar, juzgar y sancionar a los culpables y reparar integralmente a las mujeres víctimas de esta violencia.
 

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