Columnistas

El nacimiento de la Sociedad Ágil

Por: Mike Gregoire, CEO global de CA Technologies
 
La Cuarta Revolución Industrial, muchas veces llamada Industria 4.0, es inminente. Vivimos un ritmo de avances tecnológicos como nunca antes se había experimentado. En esta nueva era, máquinas, alimentadas por software mediante interfaces de programación de aplicaciones (APIs), impulsarán el cambio en un nivel sin precedentes.
 
En este contexto, la tecnología proporciona un camino de transformación hacia una sociedad verdaderamente ágil.
 
El camino hacia la agilidad
 
En su esencia, la agilidad significa unir a las personas para promover el compromiso productivo, definido por la interacción en busca de una solución. Y, a lo largo del camino, alcanzar el cambio.
 
Reflejar principios ágiles —utilizados en el desarrollo de software para integrar áreas y hacer más fluido el proceso de creación de sistemas— significa evaluar críticamente la manera como se manejan las organizaciones e instituciones. Absteniéndose de las reglas en favor de los resultados; respondiendo al cambio frente a un plan estricto (y estático) que seguir; y alentando la participación y la autonomía sobre una imposición de mando y control con jerarquía desactualizada.
 
Esos cambios no serán fáciles ni ocurrirán de la noche a la mañana, por lo que recomiendo que comencemos a actuar en tres áreas críticas:
 
1.       Corte la cinta roja
 
Muchas veces, los gobiernos y las instituciones gubernamentales se consideran lentos en términos de innovación frente a sus homólogos del sector privado. Pero los que abrazan los conceptos de agilidad, ven un enorme crecimiento en el compromiso de sus equipos y en los beneficios para el público al que sirven.
 
Un ejemplo en los Estados Unidos es la organización sin fines de lucro llamada “Código para América”. Es una organización comprometida con la modernización de programas de TI municipales que hace que trabajar para el gobierno sea divertido y creativo. Uno de los proyectos más atractivos es capacitar a las ciudades para que desarrollen una aplicación de código abierto para solucionar los problemas cívicos elegidos por los ciudadanos. Así que cualquier municipalidad puede utilizar o adaptar dicha aplicación. Y los resultados han sido notables —las autoridades y los ciudadanos han abordado los problemas locales y, a la vez, se han reducido los gastos de TI públicos—, lo que permitió a las entidades gubernamentales compartir códigos entre sí.
 
2.       Capacite una fuerza de trabajo diversificada
 
El éxito de las organizaciones de todo tipo es directamente proporcional al fortalecimiento y compromiso de su gente.
 
Se trata de garantizar que la fuerza de trabajo que se tiene se sienta cómoda para expresarse. Eso incluye las ideas que conduzcan a la innovación y al rechazo a cualquier tipo de discriminación. En mi experiencia, más diversidad resulta, de manera constructiva, en soluciones más robustas.
 
Asimismo, hay que reconocer que un tema que no recibe suficiente atención en términos de tecnología es la igualdad de género. En los países en desarrollo, 200 millones de mujeres menos que hombres tienen acceso a la tecnología en línea. Me encanta la idea de aumentar el número de mujeres en la fuerza de trabajo global —específicamente en tecnología—, a comenzar por la introducción de mujeres en la educación científica (STEM) en una edad joven. La capacitación escolar temprana debe ser el campo de batalla para el reclutamiento de las futuras superestrellas técnicas.
 
3.       Libere el poder de la tecnología
 
El software es la fuerza más transformadora en la economía global de hoy. Según una encuesta global realizada en noviembre de 2015 por el Departamento de Servicios Analíticos para Negocios de Harvard a 250 líderes de negocios, dos tercios de ellos (el 66%) dicen que el futuro de su empresa depende de la calidad de su software. Esto es tan importante para los negocios como para la sociedad.
 
Miles de los sistemas que nos protegen son habilitados por software. Piense en los sistemas de alerta de terremotos capaces de diseñar un retrato de la amenaza en tiempo real. O en el teléfono celular que, mediante configuraciones personalizadas, alerte a una planta sobre la necesidad de reemplazar un equipo.
 
La clave para el rápido avance será encontrar maneras de hacer que la tecnología sea más abierta y segura. Desde que se pusieron a disposición del público los datos del censo de los EE.UU., miles de empresas han accedido a los ricos datos demográficos para su propio uso —desde numerosas empresas, que acceden a los datos para explotar un mercado potencial, hasta nuevas startups, que son laboratorios, con la intención de encontrar insights mediante la consulta de datos—. Eso les posibilitó tomar decisiones de negocios mucho mejores.
 
El tiempo es ahora
 
Vivimos en una época notable. Es la era de la Economía de las Aplicaciones, en que las personas están conectadas con las marcas y entre sí como nunca antes habían estado. Estamos en la era de la Cuarta Revolución Industrial, en que la personalización será el factor clave y el software conectará el Internet de las Cosas con la Industria 4.0. Pero solo seremos capaces de maximizar esa tecnología para convertirnos en una sociedad verdaderamente ágil si tenemos la estructura en el lugar correcto para la sociedad. Hay que comenzar por revisar la manera como gobernamos, capacitamos a las personas y utilizamos la tecnología que estamos creando y consumiendo.

Basados en Competencias: Ha Llegado el Momento

Por Juan Lucca, vicepresidente de ventas para América Latina – D2L.

Alguna vez ha estado en un seminario de capacitación o en un aula universitaria y se ha preguntado, “Y bien, ¿Es ésta una hora de mi vida que nunca voy a recuperar?” La respuesta es “sí es posible recuperarla”.

La tendencia educativa que promete devolver a los estudiantes el tiempo perdido se le ha denominado “educación basada en competencias”. Como muchas palabras y expresiones de moda es un concepto que podría sonar complicado e incluso como algo inventado pero, de hecho, ya se ha estado utilizando por algún tiempo. Si bien parecería complicado realmente no lo es tanto.

La educación basada en competencias, es personalizada y le permite al estudiante aprender a su propio ritmo, lo que significa que si usted es capaz de demostrar “competencia” en un tema podría avanzar al siguiente. Así en lugar de seguir metódicamente el material como lo hace el resto del grupo, usted tiene la libertad de avanzar al siguiente desafío, o dedicar un poco más de tiempo a profundizar en un tema particularmente complicado. Esta filosofía ha estado presente durante mucho tiempo como una teoría o un objetivo educativo. Y gracias a la tecnología ha sido posible ofrecer este tipo de aprendizaje de forma personalizada y sin limitaciones de espacio, lugar y tiempo.

La educación basada en competencias le ha ayudado a las empresas a superar un gran número de desafíos. Actualmente a los administradores se les está pidiendo hacer algo casi imposible: Hacer más asequible la educación, facilitarle a los estudiantes adultos el acceso a ella, brindarles más opciones y medir mejor su rendimiento. Así la educación basada en competencias les ofrece una forma de satisfacer todas esas prioridades.

De igual forma las empresas también se están dando cuenta del potencial de este tipo de educación.

En la universidad la experiencia educativa incluye realizar actividades fuera de las aulas como practicar algún deporte, socializar y compartir, nadie quiere quitarles eso a los estudiantes universitarios. La educación basada en competencias, no requiere cambios en la vida estudiantil, es un modelo pedagógico y educativo más efectivo para los estudiantes no tradicionales.

Pero en el mundo empresarial cada hora que un empleado invierte en recibir capacitación representa una hora  de productividad y rentabilidad perdida. Y si bien la recompensa de tener empleados altamente capacitados beneficia a las empresas, cuanto más eficientemente pueda un empleado aprender esas nuevas habilidades, mejor. Es por eso que muchos directores generales han recurrido a la educación basada en competencias como una manera de garantizar que sus empleados sigan desarrollando nuevas habilidades.

Pero incluso antes de que una persona se incorpore al mercado laboral la educación basada en competencias puede ayudarle a responder más rápidamente a las necesidades de la economía global.

De acuerdo con un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) 36 por ciento de las empresas de América Latina y del Caribe tienen dificultades para encontrar una fuerza laboral capacitada, en comparación con el promedio mundial del 21 por ciento. Si los líderes empresariales y de gobierno no actúan ahora en el futuro se podrían registrar altos niveles de desempleo y un serio estancamiento económico. Entre 30 y 50 por ciento de las empresas de la región ofrecen a sus empleados programas de capacitación. La oferta de entrenamiento es menor entre las PyMEs.

El desempleo en las áreas urbanas de América Latina alcanzó el 6.6 por ciento en 2015 de acuerdo con un reporte de la CEPAL y la OIT (Oficina Internacional del Trabajo). El problema de los modelos de educación tradicionales es que no son capaces de superar obstáculos como este y tomaría años revertir esta tendencia. Si se obliga a los estudiantes a cursar programas de licenciatura de cuatro años o a los empleados a tomar cursos de capacitación por tiempo limitado tal vez se esté capacitando a muy poca gente y demasiado tarde para resolver el problema del desempleo.

La promesa de la educación basada en competencias es que permite que la gente que ya se incorporó al mercado laboral vuelva a capacitarse para los empleos más rápidamente que los modelos de educación tradicionales. Asimismo, permite que los legisladores cambien rápidamente las prioridades a medida que se requieran nuevas habilidades. Siempre que haya empleados o estudiantes que estén dispuestos a tener las habilidades necesarias para responder al mercado, la educación basada en competencias puede apoyar al mercado mejor que los modelos tradicionales de enseñanza con tiempos definidos.

Por otro lado si las empresas y los trabajadores responderán o no a estas fuerzas del mercado es la pregunta del millón de dólares.

Movilidad y Productividad Corporativa

Iñaki Paz, Director de Marketing y Comunicación de ASUS en LATAM.

Uno de los retos más importantes que enfrentan las empresas y las compañías actualmente, es el desempeño y productividad de sus empleados a partir de las infraestructuras convergentes con dispositivos móviles, que permitan a los usuarios estar siempre en comunicación con el sistema sin importar a dónde vayan. 

Por eso fenómenos como BYOD (BringYourOwnDevice) están entre las tendencias actuales con mayor auge, debido a las necesidades que tienen los empleados de todo tipo de empresas de permanecer conectados a la red corporativa.  Esto ha hecho populares a dispositivos como las tabletas o notebooks ultraligeras y delgadas, que a pesar de ser  compactos ofrecen al usuario un desempeño de cómputo potente, para soportar las plataformas de productividad empresarial y de trabajo desde la nube que existen actualmente.

En ciertas regiones de Europa, por ejemplo, hay países en los cuales las empresas consideran que la inversión en dispositivos móviles, ya sean smartphones, tabletas o notebooks, es indispensable para el crecimiento de los negocios, y el incremento en la eficiencia de sus fuerzas laborales (En portátiles tenemos: ASUS ZenBook UX303UA y ASUS K455).

Sin embargo, hay otras regiones del mundo donde estas tendencias están adoptándose más lentamente, debido al tema de la seguridad de la información, pues la preocupación de las compañías por conservar a salvo sus servidores y datos corporativos, es mucho mayor que el interés o beneficio de la inversión en plataformas convergentes con dispositivos móviles.

De cualquier manera, este retraso está cediendo cada vez con mayor facilidad, ya que los beneficios en productividad y eficiencia para las empresas pueden ser muy significativos debido a múltiples ventajas, que van desde la reducción en los tiempos de respuesta de los empleados para resolver problemas, hasta el ahorro de las compañías en infraestructura con soluciones de almacenamiento o virtualización de escritorios y aplicaciones en la nube.

Los dispositivos móviles son una parte fundamental de estos procesos de modernización e incremento en la eficiencia y productividad de los colaboradores de cualquier empresa. Al momento de brindar a sus empleados las herramientas para poder conectarse a su correo, archivos, y redes de trabajo empresariales desde dispositivos como smartphones, notebooks y tabletas, las empresas pueden alcanzar niveles de efectividad y colaboración mayores al permitir que los usuarios puedan trabajar desde cualquier lugar del mundo, con tan sólo  conectarse desde sus dispositivos móviles (En smartphones está el ASUS ZenFone 2 y tabletas ASUS ZenPad C 7.0 Z170CG)

Los modelos organizacionales de muchas empresas en la actualidad están cambiando,  esto es es posible gracias a las nuevas tecnologías que surgen todos los días y a la revolución móvil que experimentamos con dispositivos cada vez más avanzados, y con un gran número de aplicaciones que nos permiten estar permanentemente conectados y en constante comunicación.

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